El Infantito San Juan Bautista
1618-82
En este dibujo barroco suelto y expresivo, Murillo captura un momento tierno, casi lúdico, entre el joven Juan Bautista y su cordero simbólico. El niño, apoyado casualmente contra el animal esponjoso mientras sostiene una cruz de caña, mira directamente al espectador con una mirada inocente y ligeramente melancólica. A diferencia de sus grandes lienzos religiosos pulidos, este boceto revela la mano rápida y espontánea del artista, utilizando sombras dramáticas para dar vida al paisaje rocoso. Es una encantadora visión de cómo un maestro del Siglo de Oro español elaboraba sus ideas antes de plasmarlas en el lienzo.