Ciruelo
c. 1700
Imagina un pincel de caligrafía celebrando una fiesta con un ciruelo; esa es la esencia de la obra de Ogata Kōrin. Como líder de la escuela Rinpa, no le importaba el realismo botánico; buscaba dramatismo. El tronco grueso y dentado atraviesa el rollo con tinta negra profunda, creando una curva salvaje que contrasta con las flores pálidas y tímidas. Aunque el contexto lo etiqueta como Art Nouveau, esta joya del período Edo en realidad precede a ese estilo por 200 años, aunque su aspecto plano y decorativo inspiró enormemente a los diseñadores europeos más tarde. ¿Ese enorme espacio vacío? No está inacabado; es un concepto llamado «ma», que te invita a imaginar el resto del jardín primaveral.
Views: 10